
Cuchillería Merino nace de las manos y del trabajo de un joven gallego que nació allá por el año 1924 en un pequeño pueblecito de Orense, conocido como Mourúas.
Como no podía ser de otra manera, nacido en 'a terra da chispa' se traslada siendo muy joven a las lejanas tierras de Toledo con el fin de aprender este viejo oficio de manos de su tío.
Cuando hubo tenido un manejo aceptable del arte del afilado, llega la hora de establecerse por su cuenta y labrarse su propio futuro.
No después de mucho sopesar pros y contras, se decide por una pequeña ciudad situada en una cuenca minera llamada Puertollano, y con el paso de los años se alegró de su elección.
Llega al pueblo y se instala en una de las principales calles de Puertollano, como era la calle de la Tercia, y en donde compartía 'local', si podía llamarse así, con una pescadería.
Después de mucho trabajar y conseguir ahorrar, se traslada a la calle Generalísimo (hoy calle Aduana), y más conocida en aquella época como 'la calle del restregón' debido a su continua afluencia de gente y la imposibilidad de andar sin chocarse con alguien.
Pasaron los años y Merino se hizo famoso por su ímpetu trabajador y su maña con todo tipo de herramientas de corte, 'el gallego' ya era conocido en todo el pueblo.
Gracias a su valentía en el trabajo y su experiencia en afilados, se lanza a otro comercio más grande y acorde a sus necesidades, ya que la venta de navajas y cuchillos se había vuelto necesaria y complementaria a sus afilados.
Su afán de aprender y mejorar, le llevó a ser uno de los mejores, si no el mejor afilador de España, realizando casi cualquier duplicado de llaves y conocedor de cualquier herramienta de corte existente en el mercado.
Fue un pionero en España en vender y reparar máquinas de esquilar ovejas, llegando a ser incluso un referente a seguir para los propios fabricantes.
Su amabilidad característica y su amplia experiencia le llevaban a mejorar y a trabajar hasta casi el día de su muerte en febrero de 2004.
Toda esta magnífica labor, no cayó en el olvido, ya que su único hijo varón y su nuera continúan su labor en los afilados, duplicados de llaves y venta de cuchillería, en el mismo sitio que su padre se labró su magnífico trabajo.
Cuchillería Merino es una empresa familiar que continúa mejorando el servicio, la calidad y la experiencia que ha caracterizado siempre a nuestro negocio, pero con un aire moderno y actual, ofreciendo siempre la mejor solución y garantía personal a todos nuestros clientes.
Por todo ello, invitamos a todo el mundo a conocernos, les atenderemos gustosos y deseando que entren como clientes y salgan como amigos. |